Home
Videos
Edições impressas
Jornais anteriores
Contato
Sobre nós
Discurso histórico de Vladimir Putin sobre a Crimeia
08 de abril de 2014 Notícias
Recomende essa matéria pelo WhatsApp

El Presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha firmado este viernes la ley de reintegración de la República de Crimea y la ciudad de Sebastopol a Rusia y la formación de dos nuevos territorios federales. Este mismo día el documento ha sido ratificado por el Consejo de la Federación en un pleno extraordinario, acción precedida por la ratificación correspondiente por parte de la Duma Estatal este jueves. Además, este miércoles la Corte Constitucional de Rusia reconoció por unanimidad la legitimidad del tratado de reintegración de Crimea y Sebastopol a la Federación de Rusia, después de comprobar la congruencia del texto con la Carta Magna rusa.

El martes pasado, el Presidente Putin compareció ante el pueblo de Rusia y pronunció un vibrante discurso, que los especialistas han descrito como histórico, que reproducimos a continuación:
Crimea, parte inseparable de Rusia
Miembros del Consejo de Federación.
Diputados de la Duma
Representantes de la República de Crimea y Sebastopol que están aquí entre nosotros
Ciudadanos de Rusia residentes de Crimea y Sebastopol.
Queridos amigos:
Hoy nos hemos reunido aquí en relación a un asunto que es de vital significado histórico para todos nosotros. El 16 de Marzo se realizó un referéndum en Crimea en cumplimiento total con los procedimientos democráticos y normas internacionales.
Más del 82% del electorado participó en las votaciones. Más del 90% se manifestó en favor de reunificarse con Rusia. Estos números hablan por sí mismos.
Para entender las razones detrás de semejante decisión es suficiente conocer la historia de Crimea y lo que Rusia y Crimea siempre ha significado el uno para el otro.
Todo en Crimea habla de nuestra historia y orgullo compartidos. Esta es el sitio de los antiguos Khersones, donde el príncipe Vladimir fue bautizado. Su hazaña espiritual al adoptar la Ortodoxia, predeterminó la base general de la cultura, civilización y valores humanos que unen a las personas de Rusia, Ucrania y Bielorrusia.
Las tumbas de los soldados rusos, cuyo valor introdujo a Crimea al Imperio Ruso, también están en Crimea y en Sebastopol, una ciudad legendaria con una historia extraordinaria, una fortaleza que sirve como el lugar de nacimiento de la Flota Rusa del Mar Negro. Crimea es Balaklava y Kerch, Malakhov Kurgn y Sapun Ridge. Cada uno de estos lugares es muy cercano a nuestros corazones, simbolizando la gloria militar rusa por notable valentía.
Crimea es una mezcla única de las diferentes culturas y tradiciones de la humanidad. Esto lo hace similar a Rusia como un todo, en donde ningún grupo étnico se ha perdido a través de los siglos. Rusos y ucranianos, crimeanos, tátaros y personas de otros grupos étnicos han vivido uno junto a otro en Crimea, manteniendo su propia identidad, tradiciones, idioma y fe.
Por cierto, la población total de la península de Crimea hoy es 2.2 millones de personas, de los cuales casi 1.5 millones son rusos, 350 mil son ucranianos –quienes predominantemente consideran el ruso como su lengua nativa– y 290 mil a 300 mil son tátaros de Crimea, quienes con el referéndum han mostrado que también se inclinan hacia Rusia.
En verdad, hubo un tiempo cuando los tátaros de Crimea fueron tratados de manera injusta, de la misma manera que numerosas personas en la Unión Soviética (URSS). Solo hay una cosa que se puede decir aquí: millones de personas de varias etnias sufrieron durante esas represiones, principalmente rusos.
Tátaros de Crimea retornaron a su patria. Creo que debemos tomar todas las decisiones políticas y legislativas para finalizar la rehabilitación de los Tátaros de Crimea, restituirles su derecho y restituir su buen nombre.
Tenemos un gran respeto por las personas de distintos grupos étnicos que viven en Crimea. Este es su hogar común, su patria y sería correcto –sé que la población local apoya esto– que Crimea pueda tener tres lenguas nacionales iguales: ruso, ucraniano y tátaro.
Crimea en nuestros corazones
Colegas:
En las mentes y los corazones de las personas, Crimea siempre ha sido una parte inseparable de Rusia. Esta firme convicción está basada en la verdad y la justicia, que a través del tiempo se ha transmitido de generación en generación, bajo cualquier circunstancia, a pesar de todos los cambios dramáticos por lo que ha pasado nuestro país durante todo el siglo XX.
Después de la Revolución, los bolcheviques, por numerosas razones –que Dios los juzgue– agregaron grandes secciones de la histórica parte sur de Rusia a la República de Ucrania. Esto fue hecho sin ninguna consideración a la distribución étnica de la población. Y hoy estas áreas forman parte del sureste de Ucrania.
Luego, en 1954, se tomó una decisión para transferir la región de Crimea a Ucrania, junto a Sebastopol, a pesar de que era una ciudad federal. Esto fue una iniciativa personal del líder del Partido Comunista Nikita Khrushchev. Lo que estaba detrás de su decisión era su deseo de ganar el apoyo del establecimiento político ucraniano o para expiar las represiones masivas de 1930 en Ucrania. Es tarea de los historiadores averiguarlo. Lo que importa ahora es que esta decisión fue tomada en una clara violación de las normas constitucionales que estaban vigentes aun en ese momento. Esa decisión fue tomada tras bastidores.
Naturalmente, en un Estado totalitario nadie se molestó en consultar a los ciudadanos de Crimea y Sebastopol, quienes se encontraron con los hechos. Las personas, por supuesto, se preguntaron por qué de repente Crimea se convirtió en parte de Ucrania. Pero en un todo –y lo debemos decir claramente, todos sabemos sobre ello– esta decisión fue tomada con ciertos visos de formalidad, porque el territorio fue transferido dentro de los limites de un mismo Estado.
En ese entonces, era difícil imaginar que Ucrania y Rusia se dividirían para convertirse en dos Estados separados. Sin embargo, eso fue lo que pasó. Desafortunadamente, lo que parecía imposible se hizo realidad. La URSS se desintegró. Las cosas se desarrollaron con tanta rapidez que pocas personas se dieron cuenta de cuan verdaderamente dramáticos serían esos acontecimientos y sus consecuencias.
Muchas personas, tanto en Rusia como en Ucrania, así como en otras Repúblicas esperaban que la Comunidad de Estados Independientes, que se creó en ese momento, se convirtiera en la nueva forma común del Estado. Se les dijo que habría una moneda única, un espacio económico único, fuerzas armadas conjuntas. Sin embargo, todo esto quedó en promesas vacías, mientras que el gran país se había esfumado. Sólo cuando Crimea terminó como parte de un país diferente a Rusia, fue que se dio cuenta de que no solo fue simplemente robada, sino que fue saqueada.
Al mismo tiempo, tenemos que admitir que al lanzarse al desfile de soberanía, Rusia ayudó a la caída de la Unión Soviética. Y en tanto este colapso fue legalizado, todo el mundo se olvidó de Crimea y Sebastopol, la base principal de la Flota del Mar Negro. Millones de personas fueron a la cama en un país y despertaron en otros diferente, convirtiéndose durante la noche en minorías étnicas en las antiguas Repúblicas de la Unión, al tiempo que la nación rusa se convirtió en uno de los más grandes, sino el mayor grupo étnico en el mundo, dividido por fronteras. Ahora, muchos años después, escuché a los residentes de Crimea decir que en 1991 fueron entregados como un saco de patatas. Es difícil estar en desacuerdo con eso.
Y ¿qué pasó con el Estado Ruso? ¿qué pasó con Rusia? Aceptó humildemente la situación. Este país estaba pasando por tiempos tan difíciles, que de modo realista era incapaz de proteger sus intereses. Sin embargo, la gente no podía reconciliarse con esta indignante injusticia histórica. Todos estos años, los ciudadanos y muchas figuras públicas volvieron a este tema, diciendo que Crimea es tierra histórica de Rusia y Sebastopol es una ciudad rusa. Sí, todos sabíamos esto en nuestros corazones y mentes, pero tuvimos que asumir la realidad existente y construir nuestras relaciones de buena vecindad con Ucrania independiente sobre una nueva base. Mientras tanto, nuestras relaciones con Ucrania, con el fraternal pueblo ucraniano, siempre han sido y seguirán siendo de la mayor importancia para nosotros.
Hoy en día podemos hablar de ello abiertamente, y me gustaría compartir con ustedes algunos detalles de las negociaciones que tuvieron lugar al inicio de la década de los 2000. El entonces presidente de Ucrania, Leonid Kuchma, me pidió que acelerara el proceso de delimitación de la frontera entre Rusia y Ucrania. En ese momento, el proceso estaba prácticamente detenido. Rusia parecía haber reconocido Crimea como parte de Ucrania, pero no hubo negociaciones sobre la delimitación de las fronteras. A pesar de la complejidad de la situación, de inmediato di instrucciones a las agencias gubernamentales rusas para que acelerasen el trabajo para documentar las fronteras, por lo que todo el mundo tenía un claro entendimiento de que al aceptar delimitar la frontera admitíamos de facto y de jure que Crimea era territorio ucraniano, cerrando de este modo el problema.
Nosotros nos adecuamos a Ucrania no sólo en cuanto a Crimea, sino también en un asunto tan complicado como la frontera marítima en el Mar de Azov y el estrecho de Kerch. Lo que procedió en ese entonces era que las buenas relaciones con Ucrania importaban mucho para nosotros y que no debían ser rehenes de disputas territoriales en punto muerto. Sin embargo, esperábamos que Ucrania siguiera siendo nuestro buen vecino. Esperábamos que los ciudadanos rusos y de habla rusa en Ucrania, especialmente en el sudeste y en Crimea, viviesen en un Estado amigable, democrático y civilizado que protegiera sus derechos de acuerdo con las normas del derecho internacional.
Sin embargo, no es así como se desarrolló la situación. Se hicieron intentos una y otra vez para privar a los rusos de su memoria histórica, incluso de su lengua y de someterlos a la asimilación forzada. Por otra parte, los rusos, al igual que otros ciudadanos de Ucrania, han sufrido de la constante crisis política y el Estado que ha Estado sacudiendo el país por más de 20 años.
Los cambios en Ucrania
Yo entiendo por qué la gente ucraniana quería un cambio. Ellos han tenido suficiente de las autoridades en el poder durante los años de la independencia de Ucrania. Cambiaron presidentes, primeros ministros y parlamentarios, pero su actitud hacia su país y su gente siguió siendo la misma. Exprimieron al país, lucharon entre sí por el poder, por los bienes y los flujos de efectivo y no se preocuparon mucho por la gente común. No se preguntaron por qué millones de ciudadanos ucranianos no veían perspectivas en su casa y se iban a otros países para trabajar como jornaleros.
Me gustaría hacer hincapié en esto: no fue a un Silicon Valley (California) a donde huyeron, sino para convertirse en jornaleros. Sólo el año pasado casi 3 millones de personas encontraron estos puestos de trabajo en Rusia. Según algunas fuentes, en 2013 sus ingresos en Rusia ascendieron a más de 20 mil millones de dólares, que es alrededor del 12% del PIB de Ucrania.
Me gustaría reiterar que entiendo a los que salieron en Maidan con consignas pacíficas contra la corrupción, la gestión estatal ineficiente y la pobreza. El derecho a la protesta, los procedimientos y elecciones democráticas pacíficas existe con el único propósito de sustituir a las autoridades que no cumplen con el pueblo. Sin embargo, los que estaban detrás de los últimos acontecimientos en Ucrania tenían una agenda diferente: estaban preparando una nueva toma del gobierno, querían tomar el poder y no se detendrían ante nada. Recurrieron al terror, asesinatos y motines. Nacionalistas, neonazis, rusofóbicos y antisemitas ejecutaron este golpe. Ellos siguen marcando la pauta en Ucrania al día de hoy.
Las llamadas nuevas autoridades comenzaron con la introducción de un proyecto de ley para revisar la política lingüística, que era una violación directa de los derechos de las minorías étnicas. Sin embargo, fueron inmediatamente “disciplinados” por los patrocinadores extranjeros de estos llamados políticos. Uno tiene que admitir que los mentores de estas autoridades actuales son inteligentes y saben bien a lo que puede conducir tales intentos de construir un Estado puramente ucraniano. El proyecto de ley fue anulado, pero claramente reservado para el futuro. Casi nunca se hace mención a ese intento ahora, probablemente, en la presunción de que la gente tiene poca memoria. No obstante, podemos ver todos con claridad las intenciones de estos herederos ideológicos de Bandera, el cómplice de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
También es obvio que no hay una autoridad ejecutiva legítima en Ucrania ahora, nadie con quien hablar. Muchas agencias del gobierno han sido tomadas por los impostores, pero no tienen ningún tipo de control en el país, mientras que ellos mismos –y me gustaría hacer hincapié en esto– a menudo son controladas por los radicales. En algunos casos, se necesita un permiso especial de los militantes en Maidan para reunirse con algunos ministros del actual gobierno. Esto no es una broma: es la realidad.
Salvar a Crimea
Los que se opusieron al golpe fueron inmediatamente amenazados con la represión. Naturalmente, el primero en la fila aquí era Crimea, la Crimea de habla rusa. En vista de esto, los habitantes de Crimea y Sebastopol se volvieron a Rusia en busca de ayuda en la defensa de sus derechos y su vida, en la prevención de los acontecimientos que se estaban desarrollando y que están todavía en curso en Kiev, Donetsk, Kharkov y otras ciudades de Ucrania.
Naturalmente, no podíamos dejar esta declaración en letra muerta, no podíamos abandonar Crimea y sus habitantes en peligro. Esto habría sido una traición de nuestra parte.
En primer lugar tuvimos que ayudar a crear las condiciones para que los residentes de Crimea por primera vez en la historia fueran capaces de expresar pacíficamente su libre albedrío en cuanto a su propio futuro. Sin embargo, ¿qué es lo que escuchamos de nuestros colegas en Europa Occidental y América del Norte? Dicen que estamos violando las normas del derecho internacional. En primer lugar, es una buena cosa que, al menos, tienen en cuenta que existe una cosa llamada derecho internacional. Más vale tarde que nunca.
En segundo lugar, y lo más importante: ¿qué estamos violando? Es un hecho que el Presidente de la Federación Rusa recibió el permiso de la Cámara Alta del Parlamento de utilizar las Fuerzas Armadas en Ucrania. Sin embargo, en sentido estricto, nadie ha actuado con ese permiso todavía. Las Fuerzas Armadas de Rusia nunca entraron en Crimea, estaban ya ahí en línea con un acuerdo internacional. Es cierto que mejoramos nuestras fuerzas allí, sin embargo –esto es algo que me gustaría que todos escuchen y sepan– no excedimos el límite de personal de nuestras Fuerzas Armadas en Crimea, que se sitúa en 25 mil, porque no había ninguna necesidad de hacerlo.
Cuando se declaró independiente y decidió celebrar un referéndum, el Consejo Supremo de Crimea se refirió a la Carta de las Naciones Unidas, que habla del derecho de las naciones a la autodeterminación. Por cierto, me gustaría recordarles que cuando Ucrania se separó de la URSS hizo exactamente lo mismo, casi palabra por palabra. Ucrania utiliza este derecho, sin embargo, a los residentes de Crimea se les niega. ¿Por qué?
Por otra parte, las autoridades de Crimea usaron como referencia el conocido precedente de Kosovo, un precedente que nuestros colegas occidentales crearon con sus propias manos en una situación muy similar, cuando acordaron la separación unilateral de Kosovo de Serbia, exactamente lo que Crimea está haciendo ahora, era legítima y no requería ningún permiso de las autoridades centrales del país.
El derecho a la autodeterminación
De conformidad con el artículo 2, capítulo 1 de la Carta de las Naciones Unidas, el Tribunal Internacional de la ONU estuvo de acuerdo con este enfoque e hizo el siguiente comentario en su sentencia de 22 de julio de 2010, y cito: “Ninguna prohibición general se puede inferir de la práctica del Consejo de Seguridad con respecto a las declaraciones de independencia”, y “el derecho internacional general no contiene ninguna prohibición de declaraciones de independencia”. Claro como el cristal, como se suele decir.
No me gusta recurrir a las citas, pero en este caso, no puedo evitarlo. He aquí una cita de otro documento oficial: la declaración escrita de los Estados Unidos de América del 17 de abril de 2009, presentada a la misma Corte Internacional de las Naciones Unidas en relación con las audiencias sobre Kosovo. Una vez más, cito: “Las declaraciones de independencia pueden, y a menudo lo hacen, violar la legislación nacional. Sin embargo, esto no los convierte en violaciones del derecho internacional”. Fin de la cita. Escribieron esto y lo diseminaron por todo el mundo, hicieron que todo el mundo estuviese de acuerdo y ahora están indignados. ¿Sobre qué? Las acciones de la gente de Crimea se adaptan por completo con estas instrucciones, por así decirlo. Por alguna razón, las cosas que a los albaneses de Kosovo (y tenemos el pleno respeto de ellos) se les permitió hacer, a los rusos ucranianos y a los tártaros en Crimea no se les admite. Una vez más, uno se pregunta por qué.
Seguimos escuchando desde los Estados Unidos y Europa Occidental que Kosovo es un caso especial. ¿Qué hace tan especial a los ojos de nuestros colegas? Sucede que es un hecho que el conflicto de Kosovo provocó tantas víctimas humanas. ¿Es este un argumento legal? La sentencia de la Corte Internacional no dice nada acerca de esto. Esto ni siquiera es una doble moral, es un increíble, primitivo, obtuso cinismo. Uno no debe tratar tan crudamente que todo se adapte a sus intereses, llamando a la misma cosa blanca hoy y mañana negra. De acuerdo a esta lógica, uno debe asegurarse que todo conflicto desemboque en pérdida de vidas humanas
Voy a decir claramente: si las unidades locales de autodefensa de Crimea no hubieran tomado la situación bajo control, pudo haber víctimas también. Afortunadamente esto no sucedió. No hubo un solo enfrentamiento armado en Crimea y ninguna víctima. ¿Por qué creen que fue esto? La respuesta es simple: porque es muy difícil, prácticamente imposible luchar contra la voluntad del pueblo.
Aquí me gustaría dar las gracias a los militares de Ucrania, a sus 22 mil soldados completamente armados. Me gustaría dar las gracias a aquellos miembros del servicio ucraniano que se refrenaron de derramar sangre y no mancharon sus uniformes con sangre.
Otros pensamientos vienen a la mente en este sentido. Siguen hablando de algún tipo de intervención rusa en Crimea, algún tipo de agresión. Es extraño escuchar esto. No puedo recordar un solo caso en la historia de una intervención sin un solo disparo y sin víctimas humanas.
Invierno y no primavera
Colegas;
Como un espejo, la situación en Ucrania refleja lo que está sucediendo y lo que ha Estado ocurriendo en el mundo en los últimos decenios. Después de la disolución de la bipolaridad en el planeta, ya no tenemos estabilidad. Las principales instituciones internacionales no se están haciendo más fuertes, por el contrario, en muchos casos, están tristemente degradándose.
Nuestros socios occidentales, encabezados por los Estados Unidos de América, prefieren no ser guiados por el derecho internacional en sus políticas prácticas, sino por la ley de las armas. Ellos han llegado a creer en su exclusividad y excepcionalidad, que pueden decidir los destinos del mundo, que sólo ellos pueden tener siempre la razón. Actúan como les plazca: aquí y allá, utilizan la fuerza contra Estados soberanos, construyendo coaliciones basadas en el principio: “Si no estás con nosotros, estás contra nosotros”. Para hacer que su agresión parezca legítima, obligan los acuerdos necesarios de parte de organizaciones internacionales, y si por alguna razón esto no funciona, simplemente ignoran al Consejo de Seguridad de la ONU y a la ONU en general.
Esto sucedió en Yugoslavia; recordamos 1999 muy bien. Era difícil de creer, ni siquiera viéndolo con mis propios ojos, que a finales del siglo XX, una de las capitales europeas, Belgrado, estaba bajo ataque de misiles durante varias semanas, y luego vino la intervención real. ¿Hubo una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU permitiendo estas acciones? Nada de eso. Y entonces, golpean Afganistán, Irak, y, francamente, violaron la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Libia, cuando en lugar de la imposición de la llamada zona de exclusión aérea sobre ella, empezaron a bombardearla también.
Había toda una serie de “revoluciones de color” controladas. Está claro que la gente de las naciones donde estos eventos tuvieron lugar, estaban hartos de la tiranía y de la pobreza, de la falta de esperanza, pero estos sentimientos fueron aprovechados cínicamente. Fueron impuestos estándares a estas naciones que de ninguna manera corresponden a su forma de vida, tradiciones o culturas. Como resultado, en lugar de la democracia y la libertad, hubo caos, brotes de violencia y una serie de convulsiones. La primavera árabe se convirtió en el invierno árabe.
Una situación similar se desarrolló en Ucrania. En el año 2004, para impulsar el candidato que respaldaban en las elecciones presidenciales, pensaron en una especie de tercera ronda, que no estaba estipulado por la ley. Era absurdo y una burla a la Constitución. Y ahora, han lanzado en un ejército organizado y bien equipado de militantes.
Estamos conscientes de lo que está sucediendo. Entendemos que estas acciones fueron dirigidas contra Ucrania y Rusia y en contra de la integración euroasiática. Y todo esto mientras Rusia se esforzaba por entablar un diálogo con nuestros colegas en Occidente. Hemos estado proponiendo constantemente la cooperación en todos los temas claves, queremos fortalecer nuestro nivel de confianza y nuestras relaciones para que sean iguales, abiertas y justas. Pero no hemos visto pasos recíprocos.
Mentiras para arrinconar a Rusia
Por el contrario, ellos nos han mentido muchas veces, han tomado decisiones a nuestras espaldas, nos colocan ante hechos consumados. Esto ocurrió con la expansión de la OTAN hacia el Este, así como el despliegue de la infraestructura militar en nuestras fronteras. Ellos nos decían lo mismo: “bueno, eso no es asunto tuyo”. Eso es fácil de decir.
Sucedió con el despliegue de un sistema de defensa antimisiles. A pesar de todas nuestras aprehensiones, el proyecto lo están trabajando y está avanzando. Sucedió al arrastrar los pies en las interminables negociaciones sobre cuestiones de visado, promesas de la competencia leal y libre acceso a los mercados globales.
Hoy en día estamos siendo amenazados con sanciones, pero ya experimentamos muchas limitaciones, que son muy importantes para nuestra economía y nuestra nación. Por ejemplo, aún en los tiempos de la Guerra Fría, los Estados Unidos y posteriormente otras naciones restringieron la venta a la URSS de una larga lista de tecnologías y de equipos, crearon el Comité Coordinador para el Control de la lista Multilateral de Exportaciones. Hoy en día, formalmente han sido eliminados, pero sólo formalmente, pues en realidad muchas limitaciones aún están en vigor.
En resumen, tenemos todas las razones para suponer que la infame política de la contención, de los siglos XVIII, XIX y XX continúa en la actualidad. Ellos están constantemente tratando de arrastrarnos a un rincón porque tenemos una posición independiente, porque mantenemos y porque llamamos a las cosas como son y no con hipocresía.
Pero hay un límite para todo. Y con Ucrania, nuestros socios occidentales han cruzado la línea, jugando al oso y actuando de manera irresponsable y poco profesional. Después de todo, estaban plenamente conscientes de que hay millones de rusos que viven en Ucrania y en Crimea. Deben haber realmente carecido de instinto político y sentido común para no prever todas las consecuencias de sus acciones. Rusia se encontró en una posición de la cual no podía retractarse. Si comprimes un resorte hasta llegar a su límite, se devuelve abruptamente. Siempre hay que recordar esto.
Para poner fin a esta histeria, para refutar la retórica de la guerra fría y aceptar el hecho obvio, hoy en día es imprescindible aceptar que Rusia es un participante independiente, activo en los asuntos internacionales; al igual que otros países, tiene sus propios intereses nacionales que deben ser tomados en cuenta y respetados.
Al mismo tiempo, estamos agradecidos a todos los que entendieron nuestras acciones en Crimea. Estamos agradecidos con el pueblo de China, cuyos líderes siempre han considerado la situación en Ucrania y Crimea, teniendo en cuenta el completo contexto histórico y político, y en gran medida apreciamos las reservas y la objetividad de la India.
Hoy me gustaría dirigirme a la gente de los Estados Unidos de América, las personas que, desde la fundación de su nación y la adopción de la Declaración de Independencia, han estado orgullosas de celebrar la libertad por encima de todo. ¿No es el deseo de los residentes de Crimea elegir libremente su destino tal valor? Por favor entiéndannos.
Yo creo que los europeos, en primer lugar, los alemanes, también me comprenderán. Permítanme recordarles que en el curso de las consultas políticas sobre la unificación de Alemania del Este y Oeste, al nivel de expertos, aunque de muy alto nivel, algunas naciones que eran entonces y son ahora aliados de Alemania no apoyaron la idea de la unificación. Nuestra nación, sin embargo, inequívocamente apoyó el deseo sincero, indetenible de los alemanes a la unidad nacional. Estoy seguro de que no han olvidado esto y espero que los ciudadanos de Alemania también apoyarán la aspiración de los rusos, de la Rusia histórica, para restablecer la unidad.
Duele lo que ocurre en Ucrania
También quiero dirigirme al pueblo de Ucrania. Sinceramente quiero que nos entiendan: no queremos hacerle daño de alguna manera, o herir sus sentimientos nacionales.
Siempre hemos respetado la integridad territorial del Estado ucraniano; por cierto, a diferencia de aquellos que sacrificaron la unidad de Ucrania por sus ambiciones políticas. Ellos hacen alarde de eslóganes sobre la grandeza de Ucrania, pero son los que hicieron todo para dividir a la nación. Hoy en día, están enteramente sobre sus conciencias los enfrentamientos entre civiles.
Quiero que me escuchen, mis queridos amigos. No crean a los que desean que ustedes teman a Rusia, gritando que otras regiones seguirán a Crimea. No queremos dividir Ucrania; no necesitamos eso. En cuanto Crimea, fue y sigue siendo una tierra de Rusia, de Ucrania y de Crimea–tártaro. Repito, al igual que lo ha sido durante siglos, será un hogar para todos los pueblos que viven allí. ¡Lo que nunca va a ser es seguir los pasos de Bandera!
Crimea es nuestro legado histórico común y un factor muy importante en la estabilidad regional. Y este territorio estratégico debe ser parte de una soberanía fuerte y estable, que hoy sólo puede ser ruso. De lo contrario, queridos amigos (me dirijo a Ucrania y Rusia), ustedes y nosotros –los rusos y los ucranianos– podría perder Crimea por completo, y podría ocurrir desde la perspectiva histórica cercana. Por favor, piensen en ello.
Permítanme señalar también que ya hemos escuchado declaraciones en Kiev, Ucrania de unirse a la OTAN. ¿Qué habría significado esto para Crimea y Sebastopol en el futuro? Esto habría significado que la marina de guerra de la OTAN estaría ahí mismo, en esa ciudad de la gloria militar de Rusia, y esto no crean que es una ilusión sino una perfecta y verdadera amenaza para todo el sur de Rusia. Estas son cosas que podrían haberse convertido en realidad si no fuera por la elección que hizo el pueblo de Crimea, y quiero dar las gracias a ellos por esto.
Pero permítanme decir también que no nos oponemos a la cooperación con la OTAN, porque ciertamente esto no es el caso. Para todos los procesos internos de la organización, la OTAN sigue siendo una alianza militar, y estamos en contra de tener una alianza militar haciéndose casa justo en nuestro patio trasero o en nuestro territorio histórico. Yo simplemente no puedo imaginarme viajando a Sebastopol a visitar marineros de la OTAN. Por supuesto, la mayoría de ellos son chicos maravillosos, pero sería mejor que vengan y nos visiten, que sean nuestros huéspedes, en lugar de la otra manera.
Permítanme decir con toda franqueza que me duele el corazón ver lo que está sucediendo en Ucrania en este momento, ver el sufrimiento de la gente y su incertidumbre acerca de cómo pasar el día hoy y lo que les espera mañana. Nuestras preocupaciones son comprensibles porque no somos simplemente vecinos cercanos, sino como he dicho ya muchas veces, somos un solo pueblo. Kiev es la madre de las ciudades rusas. Antigua Rus es nuestra fuente común y no podemos vivir el uno sin el otro.
Defenderemos los intereses rusos
Permítanme decir una cosa más también. Millones de rusos y personas de habla rusa viven en Ucrania, y continuarán haciéndolo. Rusia siempre va a defender sus intereses mediante medios políticos, diplomáticos y jurídicos. Pero debe ser, sobre todo, en el propio interés de Ucrania a garantizar que los derechos e intereses de estas personas estén totalmente protegidos. Esta es la garantía de la estabilidad del Estado de Ucrania y de la integridad territorial.
Queremos ser amigos de Ucrania y queremos que Ucrania sea un país fuerte, soberano y autosuficiente. Después de todo, Ucrania es uno de nuestros mayores socios. Tenemos muchos proyectos conjuntos y yo creo en su éxito sin importar las dificultades actuales. Lo más importante es que queremos que la paz y la armonía reinen en Ucrania y estamos dispuestos a trabajar junto con otros países a hacer todo lo posible para facilitar y apoyar esto. Pero como he dicho, sólo el propio pueblo de Ucrania puede poner su propia casa en orden. Los residentes de Crimea y de la ciudad de Sebastopol y del conjunto de Rusia admiraron su valentía, dignidad y valentía. Fuiste tú, pueblo de Crimea, quien decidió el futuro de Crimea. Estamos más cerca que nunca en estos días, apoyándonos mutuamente. Estos son sinceros sentimientos de solidaridad. Es en cruciales momentos históricos como estos que una nación demuestra su madurez y su fortaleza de espíritu. El pueblo ruso mostró su madurez y fuerza a través de su apoyo unidos por sus compatriotas.
La posición de la política exterior de Rusia en este asunto reflejó la firme voluntad de millones de nuestras gentes, nuestra unidad nacional y el apoyo de las principales fuerzas políticas y públicas de nuestro país. Quiero dar las gracias a todos por este espíritu patriótico, a todos sin excepción. Ahora tenemos que continuar y mantener este tipo de consolidación a fin de resolver las tareas que nuestro país enfrenta en su camino futuro.
Obviamente, nos encontramos con la oposición externa, pero esta es una decisión que tenemos que hacer por nosotros mismos. ¿Estamos dispuestos a defender constantemente nuestros intereses nacionales, o vamos siempre ceder, retirarnos quién sabe dónde?
Algunos políticos occidentales ya nos están amenazando no sólo con las sanciones, sino también las posibilidades de cada vez más graves problemas en el frente interno. Me gustaría saber qué es lo que tienen en mente exactamente: ¿acciones por parte de una quinta columna, este dispar grupo de “traidores nacionales”? ¿o están esperando ponernos en una situación social y económica cada vez peor con el fin de provocar el descontento público? Consideramos que tales declaraciones son irresponsables y claramente agresivas en el tono, y les responderemos a ellos en consecuencia.
Al mismo tiempo, nunca vamos a buscar la confrontación con nuestros socios, ya sea en el Este o el Oeste, sino por el contrario, haremos todo lo posible para construir relaciones civilizadas y de buena vecindad como uno se supone que debe haber en el mundo moderno.
Colegas:
Entiendo que en el referéndum el pueblo de Crimea puso la cuestión en los términos más claros: ¿debe estar Crimea en Ucrania o en Rusia? Podemos estar seguros que cuando las autoridades legislativas de Crimea y de Sebastopol formularon la pregunta, pusieron a un lado los intereses políticos y de grupos e hicieron de los intereses fundamentales del pueblo la piedra angular de su trabajo.
Las circunstancias particulares, históricas, poblacionales, políticas y económicas de Crimea habrían hecho cualquier otra opción propuesta –por muy tentadora que fuese a primera vista– sólo temporal y frágil y habría inevitablemente conducido a agravar aún más la situación en ese país, lo que habría tenido efectos desastrosos en la vida de las personas. Los habitantes de Crimea por lo tanto decidieron poner la pregunta en forma firme y sin concesiones, sin áreas grises. El referéndum fue justo y transparente y el pueblo de Crimea expresó clara y convincentemente su voluntad y afirmó que quiere estar con Rusia.
Rusia también tendrá que tomar una decisión difícil ahora, teniendo en cuenta las diversas consideraciones internas y externas. ¿Qué piensa la gente en Rusia? Aquí, como en cualquier país democrático, la gente tiene diferentes puntos de vista, pero quiero dejar claro que la mayoría absoluta de nuestro pueblo claramente apoya lo que está sucediendo.
Las encuestas de opinión pública más recientes llevadas a cabo aquí en Rusia muestran que el 95 por ciento de la gente piensa que Rusia debe proteger los intereses de los rusos y de los miembros de otros grupos étnicos que viven en Crimea. ¡El 95 por ciento de nuestros ciudadanos! Más del 83 por ciento piensa que Rusia debe hacer esto incluso si va a complicar nuestras relaciones con otros países. Un total de 86 por ciento de nuestra gente ve a Crimea todavía como parte del territorio de Rusia. Y una cifra muy importante, que se corresponde exactamente con el resultado en el referéndum de Crimea: casi el 92 por ciento de nuestra gente apoya la reunificación de Crimea con Rusia.
Así, vemos que la gran mayoría de personas en Crimea y la mayoría absoluta de las personas de la Federación de Rusia apoyan la reunificación de la República de Crimea y de la ciudad de Sebastopol con Rusia.
Ahora bien, esto es un asunto de decisión política propia de Rusia y cualquier decisión se debe basar sólo en la voluntad del pueblo, porque el pueblo es la fuente última de toda autoridad.
Los miembros del Consejo de la Federación, los Diputados de la Duma del Estado, Ciudadanos de Rusia, Habitantes de Crimea y Sebastopol, en la actualidad, de acuerdo con la voluntad del pueblo, que presenten a la Asamblea Federal una petición para considerar una Ley Constitucional sobre la creación de dos nuevos entidades constitutivas dentro de la Federación de Rusia: la República de Crimea y la Ciudad de Sebastopol, y para ratificar el tratado sobre la admisión a la Federación Rusa de Crimea y Sebastopol, que ya está listo para la firma. Yo estoy seguro de su apoyo.
(*) Discurso del Presidente de la Federación de Rusia Vladimir Putin ante los diputados de la Duma Estatal, Miembros del Consejo de la Federación, los Jefes de las Regiones Rusas y Representantes de la Sociedad Civil en el Kremlin. 18 de marzo 2014, 15:50 Kremlin, Moscú.

{Acessos: 50}
Recomende essa matéria pelo WhatsApp


Faça seu Comentário



Comentários
Nenhum comentário para esse conteúdo.
EDITORIAL:

Dia 24 em Porto Alegre: Duvidosa a reação do Judiciário, mas certeiro e irreversível o salto organizativo e político do movimento de massas
Qualquer que seja o resultado do julgamento de Lula pelo TRF 4 em Porto Alegre no dia 24 de Janeiro, o fracasso político do ataque jurídico-midiático jorra por todos os lados, diante da enorme mobilização de massas a nivel nacional e a reação de importantes forças políticas a nível internacional.
Receba nossa newsletter

Videos recentes
Suplementos Especiais
Links Recomendados
Matérias recentes
Noticias recentes
Batalhas de Ideias
Comunicação
Ganma Hispan TV Press TV Russia Today TeleSUR
Palavras-chave
J. Posadas - Obras publicadas
Leituras sugeridas
A FUNÇÃO HISTÓRICA DAS INTERNACIONAIS Del Nacionalismo Revolucionario al Socialismo Iran - El proceso permanente de la revolucion Iran - El proceso permanente de la revolucion La musica, El Canto, La Lucha Por el Socialismo
Desenvolvido por Mosaic Web
Recomendar essa matéria: